7 claves para sentirte mejor en tiempos difíciles.

Es inevitable, todo lo que estamos viviendo afecta a nuestro estado y funcionamiento psicológico habitual y en mayor o menor medida está causándonos malestares que no siempre logramos entender y resolver.

Por ello, conviene conocer algunas claves para intentar ofrecer resistencia a los desajustes y reconducción a los desequilibrios. Conocernos y saber cuidarnos se vuelve imprescindible en estos tiempos en los que nuestra salud mental y física están puestas a examen…

1. Conoce cómo funciona tu mente y tu cuerpo.

Es importante pararse a estudiar las necesidades que nuestro cuerpo nos grita a veces desde malestar. La psicosomatización es el idioma que habla nuestro cuerpo para señalarnos a través del dolor que algo no va bien. Y no debemos ignorarlo.

El descanso ante el estrés y la incertidumbre mantenidos en los últimos meses, el contacto con los espacios y la naturaleza ante la sensación de encierro y agobio pasado o futuro, la alimentación y el autocuidado… tienen que estar presentes en una carrera continua hacia un bienestar en términos de salud cuyos parámetros de referencia han cambiado desde hace un tiempo y hacen que ya no nos valga solo tirar y tirar…

2. Acepta las partes que no puedes cambiar y controla el alcance que tienen sobre tu vida.

Esfuérzate en cambiar las partes de tu yo que conoces imperfectas y que puedes modular a través de la disciplina y el esfuerzo, no te dejes llevar por los impulsos ni los arrebatos emocionales. Esa parte sí permite margen de maniobra y trabajo de contención y cambio. y aunque nos encontremos mal no podemos dejarnos llevar hacia la versión más deformada de nuestro yo.

En todo lo que tiene que ver con cuestiones que se escapan a nuestro control, variables externas, como el futuro laboral y sus condiciones por ejemplo, no existe una relación tan directa entre nuestro esfuerzo y el resultado por lo que en muchos casos aceptar que no podemos controlarlo todo ayuda en el descenso del tan peligroso estrés y nos hace fluir de forma más conectada con nuestra realidad vital…

3. Pide ayuda para hacer este complejo proceso.

Todo esto no siempre se puede hacer solo, pues luchar contra uno mismo es mucho más difícil de lo que parece y en la mayoría de casos, un proceso terapéutico es la verdadera clave para alcanzar ese equilibrio que desde la incorporación de herramientas de naturaleza psicológica, me enseñen a vivir en armonía con los tres ejes vitales clave: el yo, el mundo y el futuro.

4. Cuestiona los mensajes de presión social.

Sobre todo aquellos que te dictan que debes conseguir ser el mejor, tener lo mejor… Nada es suficiente, parece que tienes que tener o replicar un proyecto vital estándar, pero y si en realidad hay muchas partes de ese modelo que no son exactamente lo que buscas y no encajan contigo…? Te has parado a pensarlo…?

5. Cuidado con la ambición.

Está causando verdaderos problemas de ansiedad, de auto concepto, de relaciones… No todo es tener, ganar… a veces las verdaderas claves del bienestar son las herramientas compensatorias y dar descanso al cansancio, la soledad frente a la sobrexposición que suponen algunos trabajos, el silencio frente al ruido y los placeres sencillos frente a las realidades complejas que experimentamos a diario.

Busca en ello las claves de tu equilibrio…

6. Cuida la relación con los demás pero en términos de calidad y no de cantidad.

Cuida a las personas que quieres. Y aléjate de la gente cuando estés enfadado para no descargar tus frustraciones en ellos. No te obligues a estar con gente solo por la presión de tener que tener amistades, o tener que aprovechar los momentos para hacer de tu vida algo válido… A veces menos es más. Y en realidad es difícil establecer vínculos positivos con las personas. Sé selectivo con a quien regalas tu tiempo. No hace falta estar siempre rodeado de gente o haciendo cosas.

7. Baja el ritmo.

Si algo nos enseñó la parada impuesta del confinamiento fue a ver cómo respondían nuestro cuerpo y mente a un ritmo más bajo. Y a pesar que muchas personas lo pasaron muy mal, muchas otras descubrieron lo que era bajar el ritmo, vivir más lento y ahora toca ajustar la realidad a lo verdaderamente importante y lo que conocemos de nosotros mismos.

Alba Calleja. Psicóloga.

635.961.102  albacallejapsicologa.com

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