¿Te acuerdas de tu psicólogo? Recuerdos y anécdotas con Alba Calleja. Psicóloga.

Es cierto. La buena terapia es la que termina en algún momento. En la mayoría de casos, después de un tiempo de trabajo duro y conjunto por parte de profesional y paciente, los caminos se separan para cerrar y confirmar el proceso de autonomía e independencia en la persona.

Ha de ser así. Una vez recorrido el, sin duda, apasionante proceso terapéutico, el espacio y el profesional terminan retirándose para dejar paso al ejercicio completo de las capacidades adquiridas.

Y entonces te preguntas de forma inevitable, ¿qué es lo que más recordará esa persona del proceso? ¿Qué frases o momentos habrán quedado grabados en su mente de las sesiones? ¿Cuáles serán los símbolos que le recordarán a su terapia?  ¿Y qué ideas se erigirán como buques insignias de su cambio?.

Os he preguntado (encuesta en Instagram), confieso que con miedo, intriga y ganas, muchas ganas de saber cuán caprichoso se mostraba el cerebro en esta tarea y cuántas curiosidades nos ofrecía el imperfecto proceso de memoria al archivar en ella la terapia.

“¿Qué recuerdos os quedaron grabados de la terapia conmigo?”

Aquí van algunas de las respuestas que me han llevado a la risa, a la emoción, a la sorpresa…(cortadas las partes de intimidad).GRACIAS por el viaje de emociones y recuerdos.

  • «Tus ojos saltones cuando me explicabas cosas con toda la intensidad del mundo«.

No he podido evitar poner esta respuesta la primera por la profunda carcajada al leerla. Sabéis que mi implicación y mi pasión por la psicología, me sale por los ojos…!! Gracias S.

  • Los refranes o los ejemplos que ponías.

Efectivamente, siempre busco ejemplos para trabajar ideas complejas, me encanta que ese sea uno de los recuerdos que se guardan sobre mí…Gracias L.

  • Tu manera de decir las cosas muy claras y construir un “manual de instrucciones”. / Tu dulzura, […]y que me ayudaras a encontrar mi «caja de herramientas».

Esa idea siempre está en la base de las intervenciones que elaboro. Dotar a la persona que se sienta frente a mí de una caja de herramientas real y concreta creada bajo sus particularidades y ante sus retos, es sin duda mi mayor objetivo… Gracias C y S.

  • Tu gran talento para saber lo que pienso antes de decirlo.

Me decís mucho más de lo que creéis…Solo es que estoy siempre muy muy atenta… Gracias A.

  • En vez de luchar contra el león, acompáñalo”.

Recuerdo haber pronunciado esta frase como si fuera hoy mismo, trabajábamos sobre el dolor corporal y recorríamos juntas un camino apasionante y cruel para domarlo… Gracias A.

  • Cuando me reñías porque no seguía las pautas.

Es inevitable reñir un poco a veces…y no me negarás que en ocasiones necesario. Divertido recuerdo de nuestras horas juntos. Gracias P!

  • Cuando me dijiste que aquellos momentos de terapia eran “casa”. Gracias por todo. /”casa”.

Siempre tiene que ser así…la mejor manera de trabajar bien es sintiéndose en casa…Gracias E y M.

  • Descubrir que todo es temporal contigo creo que cambió mi vida.

El difícil trabajo de llegar a relativizar…qué lujo verte aprender a dominar la mente. Gracias I.

  • […] aún a día de hoy me encuentro a veces pensando, qué me diría/ qué pensaría de esto Alba? […]Y si me tengo que quedar un momento…al final los más duros son los mejores, obligarme a decir en voz alta lo que sentía y especialmente obligarme a recordar. Tu cara contándote anécdotas de pequeña […] Era como si te estuviera contando la mejor historia del mundo, transmitías la pasión por lo que haces.

Sin palabras. Muy emocionada al recordar esos momentos. Gracias N.

  • «Difícil concretar, muchos momentos inolvidables de ayuda para salir del pozo».

Trabajo duro. Y brillante. Gracias L.

  • Tu tolerancia y apertura de mente.

Las reglas de la terapia son siempre las del mundo y el universo de quien te elige. Cuando trabajamos determinados contenidos sentirse cómodo es esencial!! Gracias C.

  • «Cuando empezamos las sesiones de terapia […]».

Esta la tengo que cortar un poco….Todo empezó así hace ya muchos años…!! Gracias F.

  • Cuando me hiciste ver que superar el trauma es dejar de vivirlo para empezar a narrarlo. Nunca me olvidaré de esa frase.

Gracias T por traer a mi recuerdo tu apasionante y valiente proceso… Hay cosas que no se olvidan.

EDITADO. Llegan más recuerdos…

  • Gratitud,mucha gratitud.
  • Cuando me caí de la silla.
  • Cada día que acudía,sentía paz y una libertad absoluta de sacar todos «mis monstruos» a escena,y comprobar de manera magistral, de qué manera,les dabas su lugar, dejándome calmada y segura,de que estaba haciendo lo correcto. No lo adecuado para mí en esos críticos momentos de incertidumbre y desasosiego,pero sí,lo correcto,para estar en el lugar en el que me encuentro hoy,gracias a ese magnífico trabajo,constante y pertinaz en un largo camino. 
  • Yo recuerdo muchas cosas, pero lo que más me resuena son dos frases lapidarias tuyas. La primera me hace pensar mucho y la otra me hace sonreír cuando la recuerdo: 1) «Al final solo estás tú y tu cerebro» y 2) «Tu lo que necesitas es público» y las dos me parecen un regalo. 
  • Es muy gracioso ver como cada uno de nosotros tenemos un registro muy particular tuyo, y a la vez, cuando leemos cada comentario nos dijimos, sí, es cierto.

Y tú, ¿qué recuerdas?

Siempre estáis conmigo.

Alba Calleja. Psicólga.

635961102

albacallejapsicologa.com

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